Thermite en el WTC
Una de los argumentos que usados por quienes apoyan la hipótesis de que los ataques del 11 de septiembre contaron con la colaboración del Gobierno de los Estados Unidos, es que los edificios no podían colapsarse debido al calor de queroseno, por un lado teóricamente evaporado en las colisiones (véanse grandes bolas de fuego) y por otro, por no alcanzar la temperatura suficiente como para fundir el metal.

Analizando las imágenes, el profesor de la BYU Steven Jones detecta y argumenta patrones de combustión propios de una sustancia denominada Thermite empleada para fundir metal.